![]() |
| Debut de la Universidad de Chile. FOTO: Henry Macho |
Aunque siempre quise aprender del fútbol
suramericano, jamás pensé que mi encuentro con él en esta etapa de mi vida sería
tan rápido. Mi primera aventura como periodista fue un partido de la U de
Chile, precisamente hoy, 20 de julio de 2014, una fecha que jamás olvidaré
porque no sólo volví a lo mío sino que me llevó a recordar mi primer partido en
el Olímpico de la UCV.
Aunque esa vez no fue tan traumática como ésta,
estar en una situación similar me causó mucha gracia. Cuando llegué al coso de
Caracas, me impactó la fanaticada, los colores y los cánticos, pero a nivel de
infraestructura se me hizo fácil saber en dónde me podría sentar, enchufar mi
notebook y comenzar con mi labor. Pasado el tiempo, ya ni notebook llevaba,
todo lo hacía con mi teléfono y comencé a interactuar con la gente, aprender de
mis colegas y crear mi criterio propio.
Días antes de enterarme que me aprobarían la
credencial, estaba investigando y leyendo sobre el fútbol chileno y me encontré
con que la U de Chile no tenía sede propia. En mi ignorancia sobre el tema,
pregunté a un amigo –fanático del Colo Colo- si esta información era o no
certera. Resulta que después de muchas carcajadas virtuales, me dijo que sí,
que a pesar de que jugaban constantemente en Nacional, ellos no tenían cancha
propia y a eso se debía tanto “trolleo” o chalequeo.
![]() |
| Panorámica Estadio Santa Laura SEK, minutos antes de comenzar el partido. FOTO: @Silvanna_Panza |
Llegue entonces al Santa Laura SEK, la cancha
de la Unión Española y desde que entré noté la diferencia. La seguridad en el
recinto era impresionante. Se había trancado todo el perímetro que rodeaba al
Estadio más la cuadra siguiente. Para ingresar a este perímetro, cada zona
tenía su entrada particular. Nunca la gente que iba a gradas se toparía con la
que iba a tribuna, por ejemplo. Luego, para poder ingresar al Estadio, era otro
proceso. En mi caso, encontrar la entrada de prensa fue todo un colirio por mi
poca experiencia en el tema. Mostré mi credencial unas cuatro veces antes de
poder acceder al área de los asientos. Estaba extasiada con lo que veía.
Luego de recorrer el Estadio completo que
alberga poco más de 18 mil personas, encontré a uno de los integrantes de la
jefatura de prensa de la U quien se encargó de señalizarme en dónde podría
tomarle nota a la “formación”. Ah, ése fue otro problema, nadie me entendía
cuando de “alineaciones” le hablaba, era “formación” del local, “formación” del
visitante. Un papel pegado en la puerta del camerino de ambos conjuntos.
Bien, ya tenía las “formaciones” de ambos
equipos, ya estaba lista para sentarme, observar el partido y armar mi crónica.
Ahora la pregunta era: ¿En dónde me siento? Volví a recorrer el Estadio buscando
el lugar adecuado para hacer mis labores. Mi temor en preguntar era que me
vieran como estúpida, pero más estúpido es quien no pregunta. Esto lo entendí
luego de pasar 10 minutos dando vueltas y llegando al mismo lugar.
Hasta que vi la luz. Una amable señora
encargada de la logística del partido me explicó que como no estaban en “su
estadio”, -entiéndase que para ellos, Nacional es su casa- podía sentarme en
donde mejor me pareciera. Y fue allí en donde terminé rodeada de puros
fanáticos eufóricos gritando obscenidades al rival contrario y desbordando una
especie de pasión desmedida hacia el fútbol. Ahí, por primera vez desde que
llegue a Santiago, Al fin me sentía como en casa.


Bien feita otra venezolana más que le pone un mundo afuera.. pronto nos vemos en chile cuidate.. by garu
ResponderEliminar