El fin de semana pasado fue un
fin de semana fuera de serie. El sábado anduvimos en bicicleta y recorrimos 11
kilómetros. El domingo nos fuimos de trekking y exploramos 8 kilómetros, 4 de
subida y 4 de bajada. En total tuvimos un entrenamiento de 19 kilómetros que, a mí en particular, me
dejó exhausta.
Creo que fui un poco inconsciente
conmigo misma porque no medí y me excedí. ¿Qué quiero decir con esto? Que
sabiendo que tenía unos 5 meses sin entrenar, volví muy drásticamente y eso me
causó un agotamiento físico muy fuerte. Tanto así que recién hoy, miércoles, es
que puedo decir que no siento tantos dolores musculares.
Me metí a internet e hice una
investigación profunda de lo que provoca realmente los dolores musculares y
cómo podemos evitar sentir un dolor tan intenso por tanto tiempo o al menos cómo podemos hacer para evitar que sean tan intenso.
Me encontré con la respuesta a un argumento que siempre he escuchado de muchísima gente: “Hay que calentar antes y después de hacer deporte, sino esto te causará dolor”. Me dije a mí misma: ¡Ah, ahí está la clave. No estiré. Comencé mal!
Me encontré con la respuesta a un argumento que siempre he escuchado de muchísima gente: “Hay que calentar antes y después de hacer deporte, sino esto te causará dolor”. Me dije a mí misma: ¡Ah, ahí está la clave. No estiré. Comencé mal!
Pero, leí un artículo de CNN
México, en donde hablaban sobre cinco mitos básicos del deporte y el argumento
del calentamiento pre y post entrenamiento no es más que eso: Un mito; un
doloroso mito.
En cita textual explicaban que: “La
idea de que estirarse antes y después de hacer ejercicio podría aliviar la
sensación de dolor es incorrecta. Según una investigación, se encontró que
estirarse estáticamente incluso no protege de las lesiones”.
Así también escribían acerca de
otros mitos que hemos escuchado desde… SIEMPRE. Por ejemplo, “El dolor se debe
a la acumulación de ácido láctico”. No. El dolor es por traumas musculares
ocasionados por volver a comenzar un entrenamiento luego de haber pasado por un
largo período de inactividad (Mi caso), comenzar a practicar un deporte por primera
vez, realizar un esfuerzo de intensidad no habitual, etc.
Ahora, investigué también cómo se
podría evitar o al menos disminuir el dolor que produce entrenar y encontré una
entrevista que le hicieron a la Dra. Janice Harvey, directora de atención
primaria en medicina deportiva de la Clínica Deportiva de Rehabilitación
Ortopédica David Braley de la Universidad McMaster, en Ontario; en donde daba
algunos consejos a los deportistas de cómo
disminuir la intensidad de los dolores musculares:
Descansar
la zona afectada. La Dra. Harvey asegura que los dolores musculares son una
señal de que se debe descansar para evitar futuras lesiones.
Durante
las primeras 72 horas de los dolores, buscar una bolsa de hielo. La Dra. Harvey
afirma que el frío cuenta con propiedades analgésicas que ayudaran a aliviar
las molestias.
Si
el dolor persiste, recomienda tomar medicamentos con propiedades analgésicas
también. Como por ejemplo el ibuprofeno o el acetaminofén.
Aplicarse
un gel o crema con propiedades analgésicas también ayudan porque cuentan con
otro tipo de propiedades como el mentol que ayuda a desinflamar de adentro
hacia afuera.
Comer algún bocadillo antes de hacer ejercicios. La Dra. Harvey cuenta a México
Selecciones que consumir una mezcla de carbohidratos y proteína después de
entrenar es útil para aliviar el dolor muscular.
Los dolores musculares son muy frecuentes. Es
normal pasar por eso, pero es una molestia que no puede durar más de 72 horas. Si se mantiene con la misma intensidad o, en su defecto, aumenta, debes buscar ayuda médica: “Es importante comprender
la causa subyacente del dolor muscular crónico, ya que el esfuerzo excesivo
continuo puede ocasionar un daño a largo plazo en la zona afectada. Hay que
consultar al médico para asegurar un diagnóstico correcto y una terapia
adecuada”, afirma.
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